Odas a la turbera

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Ensayos invitó a participantes del Seminario Binacional de Turberas de Patagonia a contribuir a Odas a la Turbera, un archivo poético que busca celebrar en no más de 100 palabras la biodiversidad de las turberas.

Especialistas del mundo de la conservación, artistas, y activistas Selk’nam eligieron microorganismos, flora microscópica, invertebrados, minerales, gases, procesos moleculares y ancestros para cantarles sus alabanzas.

Desplazarse hacia abajo para leerlas.

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Ensayos invited participants of the Binational Patagonian Peatlands Seminar to contribute to Odes to the Peat bog, a poetic archive that compiles 100 word odes in praise the peatlands of Patagonia. Peat bog specialists, artists and Selk’man activists from Chile and Argentina chose microorganisms, flora, invertebrates, minerals, gases, molecular processes and ancestors to sing their praises to.

Scroll down to read the odes.

 

10 Comments

  1. Mi vida en agua entre plantas o musgos, en acuíferos, humedales boscosos o de turberas. Somos el grupo más numeroso de organismos en ambientes acuáticos, somos los invertebrados. Algunos somos visibles, otros no, pero esto no importa, porque nos acoplamos, colaboramos, vivimos en fragilidad y sintonía. Somos los moluscos, crustáceos, escarabajos. Nadamos, buceamos, trepamos, excavamos, nos alimentamos de plantas y animales, utilizando lo necesario y permitiendo el equilibrio perfecto. Pero llegan especies exóticas que destruyen nuestro hogar, les llaman seres humanos, no comprenden que compartimos este mundo, arruinan nuestro hábitat, los humedales de turberas, y luego de ello, la nada.

    Alejandra Figueroa, Bióloga, Directora Corporación Capital Biodiversidad, Chile

  2. El alma de la mujer lechuza y la turba

    Mujer lechuza baila en el cielo
    El viento le quita su hermoso collar de conchas
    Cae a la turba y el barro la esconde Queriendo con ella jugar,
    Sus alas entierra para poderlo sacar El barro suave le habla
    La invita a soñar
    Mujer lechuza se duerme
    Queriendo no despertar
    Su cuerpo ofrece al futuro
    Solo una mano-pluma queda,
    Aferrando sus plumas al collar
    Mujer lechuza es tierra
    Mujer lechuza es agua
    Mujer lechuza es aire
    Mujer lechuza es alma
    Mujer lechuza es turba

    Original e inédito Hemany

    Tewte na’ kaspe kash hol-hol

    tewte na’ Kloken ny ta’ sho’onkach
    chekol olechen haétón ny ta’ sheno
    te hol-hol chewnén ass taa gwsmete chath’n terre’n ta
    Keensaks kayner, chath’n haache’n chekol taqar Taa holen yase’n
    Scor haasje’ taqar
    Myste’n tewte na’
    Kosemche’nkañer chache’n
    Nohor ta Xepé máh’ká
    Sjen-ewe Chen-chetr ta
    Wenkw chekol ta
    Tewte na’ ne karw
    Tewte na’ ne chow’n
    Tewte na’ ne hoolpn
    Tewte na’ nekaspe
    Tewte na’ ne hol-hol.

    Traducción al Selk’nam Hemany

  3. Ingeniero Rosa

    Es pequeño, pero crece toda su vida. Su cuerpo parece vacío, pero abraza el agua y se vuelve un gigante. Es un perfecto ingeniero, resuelve problemas con mucha astucia. Si es necesario, modifica la química del agua para mantener las condiciones extremas y sólo permitir en el lugar a los más especializados. Mientras más rojo-rosa, más guapo y apetecido para ir a construir jardines verticales a París, pero en casa se le quiere por todo lo que hace por nosotros.
    Antiguamente lo clasificaban como “planta inferior”, pero de inferior nada, ningún otro ser domina las turberas como el musgo Sphagnum.

    Dra. Carolina León Valdebenito, Centro de Investigación en Recursos Naturales y Sustentabilidad (CIRENYS), Universidad Bernardo O’ Higgins

  4. Las Magas

    A las algas

    En su microcosmos
    cristalino, helado
    ellas, las magas
    practican el ritual más antiguo.

    Meciéndose en corrientes convectivas
    se desperezan las desmidiáceas
    gemelas de sí mismas:
    Closterium como lunas,
    Micrasterias resplandecientes como monedas antiguas.
    Staurodesmus como relojes de arena
    que no marcan ningún tiempo
    porque son eternos.

    Hay que ver pasar
    a las lentas barcazas de Frustulia,
    pavorosos transatlánticos de Pinnularia,
    trompos enloquecidos de Peridinium.
    ¡Quién pudiera beber
    de un cáliz cristalino de Dinobryon!

    En su microcosmos,
    desde siempre,
    ellas, las magas,
    practican el ritual más antiguo.
    Prometeicas fotosintetizadoras,
    nos ofrendan la energía del sol.

    Dra. Gabriela Mataloni, Laboratorio de Biodiversidad, Limnología y Biología de la Conservación, Argentina

  5. Moléculas de CO2

    Susurros atmosféricos de las voces colectivas
    que has guardado como secretos dentro de ti
    en el silencio y el anonimato
    que estratificas en un confesionario

    Cansada del peso de nuestra penitencia no cumplida
    hoy nos gritas fuerte, liberando lo que guardas
    esperando que tu aliento de metano enfurecido
    nos invite a dejar de equivocarnos
    para calmarte y devolverte tu espíritu sumidero

    Lo sentí aquel día
    en nuestro primer abrazo
    Nuestro intercambio gaseoso
    frío y húmedo
    lento y profundo
    fue nuestro compromiso silencioso de volver a escucharnos

    Nicole Püschel, Wildlife Conservation Society Chile – Encargada de Cambio climático y biodiversidad

  6. Drosera, roja, seductora y atractiva.

    Creces entre cojines vegetales, cual reina en su palacio, tocando tímidamente el agua fría con tus raíces.

    Tu flor solitaria nos cautiva, iluminando la turbera cada tanto, mientras tus hojas esperan pacientemente a tu próxima víctima. Los insectos te miran al pasar. Tú los seduces con gotas que asemejan al rocío, para luego cerrar tus delicados tentáculos en un abrazo mortal y pegajoso. No tienes músculos, pero haces posible este movimiento casi mágico para una planta.

    ¡Ay drosera! ¡Que deleite! Que espectáculo nos brindas en la hermosa y misteriosa turbera.

    Antonieta Eguren, Wildlife Conservation Society Chile – Especialista en dimensión humana

  7. Micro-cosmonauta
    que se cayó del espacio,
    navegando
    de las entrañas de un kaykén
    a la turba de la turbera.

    Su cuerpito grueso
    fluye en una gota de agua
    en la punta de un esfagnum.
    ¡Qué olor! ¡Qué romántica!

    Una criatura de extremos,
    de proteínas intrínsecamente desordenadas,
    que la estabilizan
    en un mundo desordenado.

    Ella puede aguantar
    la presión de seis océanos,
    el vacío del espacio profundo,
    ser horneada en un pastel
    o hervida en aceite,
    una supernova,
    rayos gamas,
    o neptuno gélido.

    Todo el mundo está fascinado
    por la tardígrada
    que no para y no nos para.

    Christy Gast, artista, USA
    (traducida del inglés por Connie Mae Concepción Oliver)

  8. Una Zapatilla

    Cada turbera guarda un tesoro del futuro. Esta de Tierra del Fuego decidió guardar la zapatilla de un joven anciano artista, que andaba tras un grupo de mujeres en travesía al corazón de las turberas Patagónicas. La atrapó mientras el caballero intentaba seguirles el paso. La empapó y atrajo sin remedio hacia sus fangosas entrañas. De diseño urbano y capas algodonadas, su peso se hizo infinito. Al abuelo no le quedó otra que dejarla allí y seguir caminando patipeladamente. Escondida aún en medio de la turba, continúa su viaje al porvenir, soñando que es una parte más del ecosistema.

    Camila Marambio, curadora, Chile

  9. El agua

    El agua te alimenta, te nutre y te sostiene viva.

    Desde tu interior, aparece aquí y allá, brota con toda su fuerza creando formas y paisajes donde musgos y plantas únicas de tu ambiente la contienen.

    Entonces, el brillo de tus lagunas me envuelve y me lleva a mirar incrédula e hipnotizada la belleza del conjunto.

    Aguas oscuras y transparentes, bordes verdes, rojos, amarillos, fondos grises y negros… Sinfonía de colores que se refleja en espacios llenos de vida interior.

    Escenario único del esplendor de agua y vegetación, unidos en perfecta conexión, creciendo juntos en armonía a través del tiempo.

    Mg. Ing. Adriana Urciuolo, Profesora titular e investigadora del Instituto de Ciencias Polares, recursos naturales y ambiente, Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina

  10. La manta de la Patagonia

    Ligera y empapada en agua
    crece rojiza la manta de la Patagonia

    Es vieja como un glaciar
    pero suave como un beso

    Es casa amplia y que se renueva
    sobre sus ancestros.

    En sus catacumbas, encriptada guarda
    la historia del tiempo.

    Reservorio de vida, agua y carbon.
    La sega la ignorancia por unos pocos pesos

    ¿Cuánto más abrigo darás?
    manta, con tantos de agujeros.

    Rodrigo Torres S.
    Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP)

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